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Lotería del sexo

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Lotería del sexo

Yo no quería, pero la insistencia de ella me atrapó, era fea, grandota y grotesca, con tetas enormes y un “backside” que avergonzaría a las ballenas. Pero la necedad y la insistencia de ella me encontraron en el momento de debilidad. Ustedes saben, en ese momento en el que todo hombre pasa a cada rato del día. Si nosotros los hombres tenemos 5 minutos de ahuevazón cuando se nos endurece el nervio por un pensamiento lujurioso y lo queremos guardar y si una hembra cualquiera está cerca, pues se sacó la lotería del sexo y le toca su tanda de rabo.

Le tocó a ella

Ustedes han conocido a esa guial que es como un chicle que se te pega y no hay manera de quitártela de encima hasta que te le tiras encima y le haces todas las locuras que se te pasan por la cabeza y a ella le gusta tanto que vuelve por más. Sí, le hacemos de todo para que no le guste, pero pasa todo lo contrario.

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Me la encontré

El otro día me encontré a una de esas hembras en una “party”. La chifié toda la noche, pero ella fue muy astuta y me cazó toda la noche cuando se dio cuenta de que yo estaba borracho y con el pico en automático buscando un hueco. Ahí me presionó, tanto que me sobaba y rochaba todo sin importarle que estábamos en público. Aunque a nadie le importó porque todos estaban en lo suyo, pues era el final de la fiesta cuando todos buscan a quién llevarse a la cama para ponchar tarjeta.

Lo mejor de la noche

Aunque yo estaba loco por el guaro que tenía en mi sangre, eso me sirvió de acelerador para convencerme de que ella era ni hembra para esa noche, la más fea de la “party”. Me la llevé a mi cuarto y tuvimos una madrugada de sexo y puro sexo, le di marcha por todos lados, y la guial pedía más y yo estaba para darle más. Le di tanto que se me peló la herramienta de hierro. Pero los dos quedamos muertos uno al lado del otro mirando el techo, pero el cansancio no nos impidió reírnos satisfechos por el buen sexo de esa noche. Me di cuenta de que el sexo con la fea es el mejor sexo porque las feas cogen como unas desesperadas aprovechando las pocas oportunidades que tienen de llevar a alguien a la cama. Mi mejor polvo hasta la fecha. Ahora cuando llego a una “party”, busco con la mirada por todos lados para encontrar a la más fea para arrimarme a su lado.

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