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A 50 años del golpe militar

“Yo siempre he dicho que no hay pueblos malos. Hay gobernantes malos", General Omar Torrijos. Plaza 5 de mayo 11/5/71.

Por: Por Felipe Camargo -

11 de octubre de 1968: Primer alzamiento militar organizado por la Guardia Nacional, planificado y ejecutado por militares sin la participación de civiles. Fue exitoso como acción. Se consolidó desde el primer momento, no hubo indecisiones, se desarrolló un plan militar.

Los EE.UU. tenían pleno conocimiento del movimiento, lo permitieron y apoyaron para buscar una estabilidad en el país, ya que los políticos habían fracasado en mantener la gobernabilidad mínima y temían que se afectasen las operaciones del Canal. La izquierda criolla y regional eran una amenaza y estaban muy sólidas, venían ganando mayor influencia en el pueblo; controlaban la Universidad de Panamá, era su cuartel general de operaciones clandestinas y estaba muy consolidada con las organizaciones populares. Prueba de esto es que el Partido del Pueblo había organizado e impulsado el alzamiento popular del 9 de enero de 1964, desde la clandestinidad.

El país estaba dividido y no existía confianza en la clase política. El nuevo gobierno arnulfista había tomado posesión el 1 de octubre de 1968 y no gozaba de la confianza de los EE.UU. Cuba exportaba el comunismo a través de revoluciones armadas, era una amenaza en plena Guerra Fría. La política internacional estaba regida por reglas de finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo se dividió ideológicamente. Había tal censura de libros comunistas que en el aeropuerto de Tocumen se decomisaban. Se investigaba a todos los pasajeros que ingresaban al país procedentes de países de la cortina de hierro. Funcionaba una oficina (un cuartito de la CIA) para detener a los comunistas que entraban o iban de paso.

La Guardia Nacional era la única aliada confiable para los EE.UU., que disponía de una oficina de un coronel del Ejército de los EE.UU. al lado de la del comandante jefe con personal gringo subalterno (como ocurrió después de la invasión militar de 1989 dentro del cuartel central). Tal era el control de los militares gringos que la armería, armas y municiones eran inventariadas por ellos periódicamente.

La Guardia Nacional venía haciendo el papel de árbitro en todos los conflictos sociales y políticos internos; el pueblo respetaba a los guardias nacionales. Dicha fortaleza les dio un espacio para que el comandante jefe dispusiera de un poder político y creciera hasta convertirse en el poder militar en Panamá.

La oficialidad, en un alto porcentaje, no provenía de escuelas militares, como mi padre, que ingresó como guardia raso en 1936 y se jubiló con el rango de mayor el 11 de octubre de 1968. Eran oficiales de tropa que habían ascendido a lo largo de su carrera, mantenían una sólida disciplina, con un alto espíritu de cuerpo institucional y mística de trabajo. Estaban blindados de las penetraciones de políticos de turno. No así como ocurre hoy con la Policía que está a las órdenes de los políticos. El mando era vertical, se respetaba el escalafón y se ascendía por vacantes conforme a las necesidades del servicio.

Fue esta Guardia Nacional la que actuó como un puño cerrado y dio el golpe militar al presidente electo Arnulfo Arias; se ejecutó el cambio de mando organizado. Unas horas antes el desaparecido cuartel de Panamá Viejo, sede de la 1.ª compañía de infantería los Tigres.

Una generación de oficiales pasó al retiro, dándole el paso libre a otra camada de oficiales profesionales con otras metas (Relevo generacional). Oficiales graduados en escuelas militares como el Tte. coronel Omar Torrijos, los mayores: Boris Martínez y Amado Sanjur; capitán Rubén D. Paredes, principales líderes militares del golpe y la institución evolucionó y se proyectó como una fuerza política.

Hubo resistencia armada al golpe, se organizaron varios grupos y se alzaron en armas con participación de las bases del Partido del Pueblo, los arnulfistas y elementos de la Democracia Cristiana, apoyados económicamente por sectores de la oligarquía, que les compraban las armas. Se organizaron guerrillas rurales con brotes en: Chiriquí, La Chorrera, Coclé, Cerro Azul y guerrillas urbanas en Panamá y Colón. Se dieron combates con bajas de ambas partes. El primer ataque guerrillero fue al cuartelito en Piedra Candela, el 9 de enero de 1969. Para ese momento la Guardia Nacional ya disponía de tropas entrenadas como unidades de combate en tácticas de fuerzas de contraguerrillas y de elementos de inteligencia militar con la doctrina aprendida en las Escuelas de las Américas. Esta combinación dio sus resultados y se vence militarmente a todos los brotes guerrilleros.

Hubo excesos de ambas partes, crímenes, fue una guerra de baja intensidad. Muy poca historia se ha conocido y lo publicado ha sido sesgado. En 48 horas de la invasión de 1989 de EE.UU. a Panamá, hubo más muertos, heridos, desaparecidos, refugiados, que durante los 21 años de la era militar. Pero la historia la escriben los vencedores.

No podemos olvidar el momento que se vivía en América Latina, la amenaza de las izquierdas, apoyadas desde Cuba; todas las Fuerzas Armadas del continente estaban entrenadas bajo la doctrina de la Seguridad Nacional en contra del comunismo. La gran parte de ese entrenamiento ideológico /militar lo recibían en la Escuelas de las Américas, en el Fuerte Gulick, en Colón.

Luego de la derrota y neutralización de todos los focos guerrilleros y consolidado su poder interno (golpe del 16 de diciembre de 1969), el general Torrijos entra en la fase de la pacificación del país, “sumando” a todos sin distinción de credos políticos al proyecto revolucionario, los que no quisieron “sumarse” fueron exiliados. Entre ellos estaban los arnulfistas que sabotearon todas las negociaciones con los EE.UU. y al final fueron 2 gobiernos panameñistas que recibieron y le han sacado provecho a los ingresos de dineros del Canal. Jamás han aceptado que se equivocaron. Contradicciones de la historia.

La otra fase fue construir la unidad nacional y enfrentar las negociaciones con los EE.UU.; por la recuperación del Canal; organizándose los equipos negociadores con cuadros de la izquierda y de la oligarquía. Todos unidos por Panamá. Este fue uno de los éxitos del general Torrijos.

Se funda el PRD en 1973 como parte de un esquema político con amplia participación de todas las corrientes ideológicas, entregándoles gran parte de la organización a las izquierdas (La Tendencia) que se sumó. Participan la oligarquía, empresarios, profesionales, clase media y clase baja.

Al morir violentamente el general Torrijos el 31 de julio de 1981, la Guardia Nacional pierde su rumbo inicial. En ese momento estaban en la fase del repliegue a los cuarteles, cosa que no ocurrió. Y de ahí surgen las ambiciones personales y graves errores y fallos de conducción estratégica del país, que llevan al final a la destrucción total del poder militar con la invasión militar de EE.UU., el 20 de diciembre de 1989.

Un nuevo ciclo abrió las puertas a la prosperidad de la nación panameña hasta hoy; con las metas alcanzadas y con la reversión del Canal. Hoy, 50 años después del golpe militar y una invasión militar, el país disfruta de las áreas revertidas, un nuevo Canal ampliado, pero esta situación de prosperidad permanente no hubiera sido posible sin la visión con “luces largas” de la mentalidad de estadista que tuvo el general Torrijos. Sí funcionó el experimento del golpe militar.

Jamás los arnulfistas reconocerán la brillantez y la estatura de líder mundial del general Omar Torrijos Herrera, como bien los calificó un titular de la Crítica : "son enanos", que no crecerán nunca jamás; ni reconocerán los grandes proyectos desarrollados a lo largo de la vida del general como jefe de gobierno como fueron las negociaciones de los tratados; el apoyo y asesoramiento a los sandinistas para derrocar a Somoza; la guerra del banano, el desarrollo e iniciativa del grupo de Contadora; las transformaciones de fondo y forma para elevar la clase media, "salud para todos". Durante 12 años de la era militar hubo crecimiento sostenido del 8% y una política económica internacional de expansión de mercados y de amplias facilidades marítimas, aéreas, bancarias, legales y obreras. Se consolida una actitud cultural para los negocios internacionales; una política de relaciones exteriores más cónsona con el destino de la nación panameña, el rescate de la muerte a refugiados de Chile. Y de otras naciones con peligros de muerte. Negoció la devolución de prisioneros en cárceles cubanas a norteamericanos y la liberación de secuestrados colombianos de manera silenciosa. Durante la administración del general Omar Torrijos se puso en práctica una política económica liberal que convirtió a Panamá en un centro bancario internacional. Fue Torrijos el creador de la llamada diplomacia telefónica en Hispanoamérica y ejerció una influencia carismática sobre la izquierda latinoamericana. Algunos dirigentes del Tercer Mundo le instaron a que compitiese con su amigo el presidente cubano Fidel Castro por el liderazgo del Movimiento de los No Alineados.

Los militares no trabajamos para nuestros intereses personales, cometimos errores, desaciertos, pero al final se trabajó para el país y para el pueblo panameño. Prueba de esto es de lo que hoy disfruta nuestro país: las áreas revertidas, la Ciudad del Saber, el centro financiero, la reversión total de la antigua Zona del Canal con la administración en manos de panameños del Canal de Panamá.

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