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Pausa

Por: Por Milcíades Ortiz Catedrático -

Está acabando el año escolar, y el asunto de los embarazos precoces continúa causando daños físicos, psicológicos y familiares a miles de jovencitos. En el Ministerio de Educación se hallan “en pausa” desde hace dos años, las recomendaciones de una comisión sobre este asunto. También en la Asamblea se ha demorado una ley que se relaciona con la situación. Mientras tanto, hay salones de secundaria que parecen una “guardería” por la cantidad de hijos de las alumnas… Nadie discute la necesidad de la orientación sexual en niños y jóvenes. Mi mente se va por el “túnel del tiempo”, a los años cincuenta del siglo pasado. Estoy en la escuela primaria República de Haití, en Río Abajo, y el doctor Alfred Gerald enseña las partes del cuerpo humano. (Las clases se daban por separado… para evitar cualquier relajo). Ya en esa época supe de algunos embarazos en estudiantes de más edad. Eso era una vergüenza. Ahora, ciertos piensan que es una “gracia” que demuestra que se “está en algo”.

Mientras las autoridades educativas no se ponen de acuerdo sobre cómo enseñar la realidad sexual, hay pela’os que “lo siguen haciendo”. Cifras estadísticas indican que el año pasado hubo más de un embarazo no deseado por hora. Fueron casi diez mil. Se acepta que en el 2016 se dieron mayor cantidad de estos embarazos. Menos mal que ahora los padres no botan de la casa a las chiquillas piponas, por haber “avergonzado” a la familia. Existen actividades aisladas para evitar que la muchacha pierda sus estudios. En la mayoría de los casos el padre es otro joven, que sale huyendo a su responsabilidad… A veces nos olvidamos de otro aspecto negativo muy importante de la situación. Desde hace más de diez años los médicos habían alertado el aumento de enfermedades sexuales en los niños. Todo indicaba que se estaban dando relaciones íntimas sin control, ni prevenciones higiénicas. Ahora la cuestión ha llegado a ser tan seria, que se está vacunando contra el papiloma humano (enfermedad sin cura)...¡a niñas de diez años de edad! No escondamos la cabeza en la arena como el avestruz. Tampoco piensen tapar el sol con un dedo, porque los embarazos precoces no desaparecerán por arte de magia. (Atención: ¡en menos de una hora otra chiquilla quedó embarazada! Los chicos si no están “en pausa”...).

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